Haced del aire un caracol
cumplid con ello
soplar
soplar
soplar
soplar
y después...
quédate callada
oyendo el eco de su espasmo
convertido en cuerda
subir allí
palmo a palmo
herida a herida
sueño en sueño
cambiar la calavera por la sordera de un arbusto
de ciudad.
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