No diezmes la espera
No me vincules a tu campaña contra el tiempo
Lame el rostro de la espuma
Y refresca mis escamas
La calva y el sueño
Ven
Ayer el jinete temía su caída
Hoy, la reina le deja sufrir sin retraerse
Al crujido de sus huesos
No extiende su mano
Ni a su corazón, ni a su pesadilla
Huida
La yema del cascarón a cuajado al silencio
Nota... como vuelve al ventrículo de la osadía
Se remonta a un presente
Mi futuro no espera, no sigue, no vuelve
No es, por eso no vale
No cruje,
No cuaja,
No rinde,
No es...
La rama se envuelve como reptil en la raíz
Se acostumbra como pereza al poste del cartel
Se tiembla casi igual que un epiléptico
Al ser sólo uno mi sentir
Quiero buscar y no encontrar para eso ya existe la música
Déjame tocar el latido del muerto que vive en mi
Y susurrarle al vivo que no se confunda con el paisaje
Que es más vital el apresurarse a ser frágil
Y valiente cuando toque abrir el pestillo
Bufff!menudo regreso, Damita..deep, deep..profundo..intenso..
ResponderEliminarjaja Elíshabá.... si necesitaba un respiro... pero no puedo evitar escribir se convirtió en droga . te quiero y quiero río contigo :)
ResponderEliminarAhá..Conozco la sensación/sensaciones..es mutuo el sentimiento.Y, cuando te leo, y te siento y te escucho y nos compartimos, me inspiro. ¡Qué gran suerte!Qué gran fortuna!
ResponderEliminarMMMMMMMMMMUA!